Fueron lanzados por el Ministerio de Energía y Minería de la Nación para evitar el uso desmedido.

El ahorro de la energía no se cierra a un consumo equilibrado de electricidad, ya que el gas natural es otro de los combustibles que se usa de forma hogareña y que requiere un uso razonable.

Es por ello que el Ministerio de Energía y Minería de la Nación lanzó una serie de sugerencias para evitar el uso desmedido.

La calefacción representa el mayor consumo de energía en un hogar, por lo que el organismo pide prestar atención al aislamiento térmico de la casa ya que sino el frío obliga a aumentar la temperatura de la calefacción y como consecuencia, el costo del servicio.

También pide reducir las filtraciones de aire frío (los chifletes) en ventanas y puertas utilizando burletes, ya que son los lugares más habituales por donde se escapa el calor.

Explica que en invierno, en la mayor parte de las zonas climáticas del país, una temperatura entre 20 y 22 grados es suficiente para mantener el ambiente en condiciones confortables.

Bajar el termostato en un grado puede generar un ahorro del 10 al 20 por ciento en el gasto para calefaccionarse.

Además advierte que se hace necesario “un uso responsable del agua caliente en el baño y la ducha. Un tiempo razonable, según la recomendación del Enargas es de siete minutos”.

“No entibiar el agua caliente mezclándola con la fría es un verdadero derroche. En su lugar, bajar el termostato, la perilla o botonera del calefón o termotanque”, es otro de los consejos.

Además, realizar un mantenimiento y recambio adecuado de estos artefactos reduce el uso de energía y extiende su vida útil.

Por ello, se solicita cambiar los equipos de más de 15 años. “La tecnología de estos artefactos ha evolucionado en los últimos años y presenta un gran ahorro en comparación con los anteriores”, explica.

El Ministerio Nacional informa que “en la actualidad existen los calefones sin llama piloto. Estos equipos sólo consumen gas cuando se los está usando, a diferencia de los tradicionales que tienen un consumo constante por la llama piloto”.

A la hora de cocinar hay que tapar las ollas, cacerolas o sartenes porque de esta manera la cocción es más rápida y se podrá ahorrar hasta un 25 por ciento de energía.

“La llama no debe superar el diámetro del recipiente para no desperdiciar energía. La parte de la llama que sobresale no aporta calor a tu cocción”, precisa el organismo.

Pide “mantener limpios los quemadores, ya que si están sucios demoran la cocción de los alimentos y aumentan el consumo de energía”.

En lo que respecta al horno, explican que se debe tener en cuenta que consume el equivalente a tres hornallas para funcionar, ya que genera calor a altas temperaturas en un período breve de tiempo. Por ello sugieren “no abrir la puerta innecesariamente durante la cocción porque cada vez que se hace se pierde aproximadamente el 20 por ciento de la energía acumulada”.

Además piden “aprovechar al máximo la temperatura apagándolo antes de finalizar la cocción: el calor residual será suficiente para acabar el proceso” y “revisar que el burlete que sella la puerta esté en buen estado para evitar pérdidas de calor”.

Si se piensa en comprar una cocina o cualquier otro electrodoméstico es esencial solicitar información para elegir la que logra mayor eficiencia con el menor consumo.

La entidad federal no dejó pasar la oportunidad para aconsejar tomar los recaudos necesarios para evitar el monóxido de carbono al que definen como “un gas que se produce por la combustión incompleta de los artefactos, originada en una mala instalación, en el mal estado de uno de ellos o en la insuficiente renovación de los ambientes”. Además, pide informarse porque “su inhalación puede causar lesiones irreversibles al sistema nervioso central e incluso la muerte por envenenamiento”.

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