La nadadora puntana será una de las representantes de Argentina en los Juegos Odesur de Cochabamba, Bolivia.

Monserrat Gómez tiene 20 años y es una de las promesas de la natación argentina. Representará al país en los Juegos Odesur en Cochabamba, del 26 de mayo al 8 de junio. Su especialidad son los 100 y 200 metros pecho, como así también los 200 y 400 metros combinados.

La puntana aprendió a nadar antes que a caminar y le dio muchas satisfacciones a la provincia. Hoy, el estudio la llevó a emigrar a Córdoba, pero en el corazón tiene tatuado San Luis. Sabe que está ante una oportunidad única. No todos los días se compite en un Odesur. Es una experiencia nueva para ella. Le hubiera gustado poder realizar un entrenamiento en la altura para estar al nivel de las demás competidoras, pero era muy costoso y no podía hacerlo, pero esa contra la puede suplir con su talento y las ganas que tiene de hacer historia.

Entrena en diez turnos semanales. Lunes, martes, jueves y viernes lo hace en triple turno. Jueves y sábado en un turno. Normalmente son dos horas y media por práctica, según la etapa de carga. Y una hora de gimnasio tres veces a la semana. Todo este esfuerzo lo hace paralelamente con la facultad, ya que estudia Nutrición en la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Córdoba.

Muchas veces coinciden los horarios de cursado con el entrenamiento. Y tiene que optar. Nadar o perder clases.

Dice que extraña a la familia y a su novio, pero que la pileta es el cable a tierra que tiene para tratar de no pensar demasiado y enfocarse en el estudio y en la natación. Actualmente, representa a la municipalidad de Córdoba.

Su mamá Alicia hizo natación, no de forma profesional, pero nadaba. Su papá Jorge practicó buceo. De esa combinación nació el amor de “Monchi” por el agua.

Cuando la familia decidió hacer una pileta, se tomó la decisión que Monserrat y sus hermanos, Agustín y Pilar, fueran a practicar natación. Pero nunca se imaginaron que la más grande iba a respirar natación todo el tiempo. Empezó de muy chica. Fue pasando de nivel. Este deporte evolucionó en San Luis y, con esa evolución, creció Monserrat. Podio y más podios en distintos certámenes. San Luis siempre era noticia cuando Monserrat nadaba. Una genia del agua.

“La natación es parte de mi vida. Cuando me tomo vacaciones y voy a San Luis, en el tiempo que habitualmente entreno no sé qué hacer. Esas dos horas parecen diez años. Necesito la pileta. Es mi hábitat natural”, dice con voz firme y segura esta puntana que hace un par de años se fue a Córdoba a estudiar, pero que no se olvida de la patria chica.

Se acostumbró a “La Docta”, pero siempre se hace un espacio para venir a visitar a los suyos. A disfrutar de las milanesas a la napolitana con puré que le prepara su mamá. “Son únicas”, dice.

“Monchi” es una chica de perfil bajo. Amiga de sus amigos. Familiera. Muchas veces los torneos o las prácticas la privaron de juntarse más tiempo con los amigos, pero creció así. Lo asimiló rápido y siempre contó con la colaboración de su gente.

Monserrat está ansiosa. No ve la hora que llegue el momento para tirarse a la pileta. Los Odesur están al alcance de la mano. Deshoja la margarita. Cuenta los días. Cuando compita, toda una provincia va a estar braceando con ella. “Monchi”, la chica que se enamoró del agua de muy chiquita, hoy es una mujer de 20 años, que sueña con inscribir su nombre en Cochabamba.

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